| El principal cuidado que requiere nuestra mascota loro es la limpieza y el aseo, tanto de su jaula como del animal en sí. Otros factores a tener en cuenta son los parásitos. Para evitar problemas o infecciones en las patas, debemos mantener sus jaulas y perchas siempre limpias. Debemos facilitarle también elementos para desgastar su pico y evitar que se haga demasiado grande. Son animales que dejen ejercitarse, y por eso debemos ser conscientes que necesitarán de nuestra ayuda para poder hacerlo correctamente. Para el trato con el animal, la actitud que tome el dueño es esencial. Debe moverse y actuar de forma tranquila y evitar llevar prendas que llamen la atención. A lo primero que debemos acostumbrar a nuestro animal es a las manos de su cuidador, normalmente con comida que le guste como premio. Para domesticar mejor a un loro, cuanto más joven mejor ya que con la edad pueden poner resistencia a las enseñanzas. Siempre debemos tratar al animal con cariño. Esto dará mejores resultados que utilizar la fuerza o los gritos. Un entretenimiento para los dueños de los loros es, por supuesto, enseñar a hablar a sus mascotas. Esto debe hacerse con paciencia y repitiendo varias veces al día y de la forma más clara posible esa palabra. |
| La capacidad para aprender a hablar depende de la especie y también del sexo, pero principalmente de la actuación del dueño. Los machos son más propicios a hablar que las hembras. Otro rasgo a destacar es que algunos loros muestran preferencia por alguno de los sexos en concreto de las personas. A unos les gustan más las mujeres y a otros los hombres. El principal cuidado y alimento para nuestro loro será el cariño y afecto que le mostremos. Los loros que se muestren más reacios a bañarse deberán ser pulverizados con agua con cierta frecuencia. Esto también ocurre con los loros de gran tamaño. | ![]() |
